Sistemas autoritarios. Poder como herramienta de dominación.

 

 

 

Hablar de la Argentina del 76, es hablar de la catástrofe que genera un gobierno autoritario. Pero para empezar esta pequeña crítica definiré primero que es autoritarismo: es un modo de gobierno donde una persona o un grupo pequeño de personas deciden tomar el poder de un Estado implantando ordenes y leyes de carácter subjetivo e inmoral, irrumpiendo con los derechos de los ciudadanos y privándolos de una “libertad” donde es obligatorio obedecer el nuevo sistema de gobierno. Estos sistemas se dan cuando es derrocado un presidente por golpe de Estado ya sea por un mal gobierno o por puros interés de poder.

Ahora bien, en esta pequeña crítica deseo centrarme en los abusos de poder de un gobierno autoritario y los problemas que genera dentro de una sociedad. También la pérdida de los derechos fundamentales como seres humanos y la implantación de un sistema del terror generándose un Estado del terror; explicar porque el pueblo sufrió las consecuencias de esta guerra. Y como segunda gran tesis mostrar que el poder es una herramienta de emancipación utópica y la ineficacia de un gobierno autoritario

 

 

Ésta instauración permanente de un gobierno militar conllevo a un terrorismo de Estado por el cual, mediante el uso de fuerzas armadas secretas, el gobierno secuestro millares de personas, violando los derechos humanos de las personas. Se presentaron desapariciones forzosas de personas inocentes; se dio una prohibición contra partidos políticos de oposición como también prohibición de un ideal diferente al establecido en el nuevo gobierno.

Como se ilustró en la película, en Argentina existieron múltiples centros de reclusión clandestinos donde torturaban a presuntos guerrilleros. En estos centros las personas, salvaguardadas por el Estado, abusaron del poder que no se les había otorgado; como el uso de la fuerza en contra de seres humanos irrespetándoles sus derechos fundamentales. Los objetivos de las torturas eran principalmente dos: implantar una cultura del terror mostrando que nadie podría sublevarse contra el Estado y que era mejor unirse a él o morir en el intento; y desmantelar las guerrillas de ideales opositores con el fin de eliminar la competencia y no tener problemas más adelante en el proceso de gobernación del pueblo argentino. En un gobierno autoritario es imposible sobrevivir como opositor al régimen, por tal razón, la cultura de la legalidad era basada por una subjetividad única del mandatario, ya que se busca evitar una revolución y un golpe de Estado. Por eso es que digo que los golpes de Estado solo pueden generarse a partir de algún ente de las fuerzas militares, ya que necesita apoyo armamentista en la búsqueda de una conquista nacional.

Como bien se sabe, en el plano internacional está mal visto instaurar un régimen autoritario así que lo refugian instalando entes institucionales que tendrían la función de controlar el poder del ejecutivo, es decir del mandatario. Pero como las instituciones son montadas por él mismo simplemente son “instituciones de bolsillo” donde el mandatario mantendrá una fachada internacional sin que se afecte su poderío interno autoritario.

Desafortunadamente para un país que este bajo el yugo de un mandatario autoritario son muy pocas las posibilidades de supervivencia dentro del régimen, por eso en Argentina se presentaron un sinnúmero de desapariciones y de asesinatos de personas que fueron acusadas de seguir a la oposición.

Muchos teóricos del derecho dicen que un sistema autoritario vendría bien dentro de la sociedad, el problema es que el uso del poder en el hombre es imposible. El poder tiene la capacidad de corromper al incorruptible, por eso se hablaría de un pensamiento utópico donde la política, en sentido del poder, solo sería manejada por gente sabía, pero se sabe que la gente sabía no existe ante tal uso ineficaz de las capacidad de racionalización del hombre.

El poder es la peor arma que el ser humano ha descubierto, por eso dentro de un Estado, el poder está dividido generalmente por tres ramas: legislativa, ejecutiva y judicial. Sin esta división de poder se terminaría en un Estado totalitario o en un Estado autoritario como ocurrió en la Argentina del 76, donde los derechos humanos simplemente dejaron de existir y fueron permeados por la implantación de un ideal y de un orden inexistente. La mejor opción sería una democracia pero lastimosamente el pueblo tampoco sabe manejar el poder.

El uso de la herramienta del poder es inequívocamente un mal necesario para la vida en sociedad. Por eso la única conclusión que doy es que el Estado es un mal necesario para el hombre como menciona Bobbio, pero es mejor manejarlo en comunidad que en unidad.

 

 

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