¿Justicia de papel y palabra?

Publicado: octubre 23, 2010 de andresyoshie en Audiencias y Procedimiento Penal

Después de a ver presenciado una serie de audiencias penales, se ve claramente la función judicial y penal del estado, sin embargo solo la observación no es suficiente para poder analizar a fondo la efectividad de este. A la vista se observa un funcionamiento correcto de este sistema cumpliendo con los parámetros determinados por la constitución y por el código civil y de procedimiento penal, pero esto puede ser una superficialidad para ocultar algunos errores fundamentales y procedimentales que este órgano judicial comete o puede ser la muestra de una justicia evolucionada presente acá en nuestro país. La primera opción es la más acertada.

Presenciando por ejemplo la audiencia de imputación de cargos de Edgar Iván Cuerdo Rodríguez alias “El Burro” por los delitos de de acceso carnal violento agravado, secuestro simple y hurto calificado, en calidad de coautor del grupo de jóvenes en Usme el pasado 20 de agosto, se pueden sacar algunas conclusiones. Se respeto el proceso a seguir, con una captura legal, respetando el artículo 2 de la ley 906 de 2004, se le presento ante un juez de garantías y ahora se hace la audiencia de imputación.  El acusado también tuvo derecho a una defensa garantizada y a ser tratado como inocente sin embargo con medida de aseguramiento por ser sindicado de ese delito, tal como lo expresa el código de procedimiento penal. Y también fue respetado el artículo 18 del código de procedimiento penal, referido a la publicidad, ya que durante la audiencia había diversos medios de comunicación tanto de televisión, como de prensa y radio, con la intención de cubrir el desarrollo de la audiencia y poder compartirlo en sus diversos medios con el resto de la población

Otro ejemplo, fue la audiencia por el homicidio de Jhonatan Murcia Rodríguez, el pasado 27 de marzo de 2007, en donde no había ningún sindicado ni capturado por este delito y en el que rindió testimonio bajo gravedad de juramento, el hermano de Jhonatan, Taladier Murcia Rodríguez, encontrándose serias incoherencias entre lo dicho en mayo 10 de 2007 en una entrevista, y lo dicho el día de la audiencia por lo que la jueza decidió tomar medida de aseguramiento sobre Taladier al considerarlo sospechoso por no poder mantener una versión en pie.

Sin embargo a mi punto de vista, no es suficiente una observación de una audiencia para dar un concepto mucho mayor del cumplimiento del código de procedimiento, para poder hacer este análisis se debe tomar así sea un solo caso pero seguirlo de principio a fin y ver paso a paso su desarrollo y su proceso, sin embargo a grandes rasgos  se nota un completo cumplimiento de lo estipulado, asegurando un correcto proceso que respete la dignidad humana tanto a las víctimas, como a los sindicados y condenados, como a los entes judiciales involucrados como lo exige el artículo primero del código de procedimiento penal.

Retomando el juicio de “El Burro”, algo que llamo la atención fue que el juez envió al acusado a la cárcel modelo y dijo una palabra que se puede poner muy en controversia, la palabra reformación. Según Iturralde (1), las cárceles no prestan ninguna clase de reformación a los reos, y son sencillamente un mecanismo para evitar el miedo de la sociedad ante los criminales, entonces ¿Cuál es el verdadero fin de las prisiones? Si está demostrada una casi total ineficacia en cuanto a la capacidad de poder cambiar el comportamiento del preso, las cárceles serian un mecanismo para fomentar la eficacia simbólica del sistema penal ya que en cuanto a eficacia instrumental deja muchos espacios en blanco. Esta eficacia simbólica se presenta de la siguiente forma ejemplificada en los comentarios a la salida de la audiencia por algunas personas, que eran de satisfacción por saber que el criminal estará encerrado por un buen tiempo, pagaría por lo que hizo y así no podría hacer más daño a la sociedad, pero que en ningún momento se referían a esa supuesta “rehabilitación” que iba a tener “El Burro”

En la audiencia por el asesinato de Jhonatan Murcia Rodríguez, su hermano estando libre rindió testimonio de los hechos, este testimonio no fue convincente para la jueza y fue privado de la libertad por esa sospecha, lo cual para mí no es un cumplimiento del artículo 7 del código de procedimiento penal acerca de la presunción de inocencia de toda persona antes de que se demuestre lo contrario, la medida de aseguramiento es un mecanismo para asegurar la presencia de la persona en el resto del proceso hasta que se presente o no una condena, pero sin embargo el sospechoso en realidad es tratado como un preso mas, y por la sociedad es concebido como criminal por el simple hecho de tener unas esposas o estar escoltado por un Policía, sabiendo que en algunos casos, la persona si es inocente o al menos no es culpable por el hecho pero es un karma que el implicado debe soportar. La solución a esto no es radical como decir que no se tome medida de aseguramiento para nadie, porque eso generaría ventajas para evadir la justicia por parte de los delincuentes, pero esta  medida debería ser un poco mas diferente a la de un preso, con un trato diferente (y con diferente no me refiero a flexible ni especial para la justicia) sino a un trato que garantice los derechos de una persona que se presume inocente como lo expone este articulo , cosa a la que será muy difícil de llegar y mas difícil es modificar la concepción de las sociedad ante un sindicado que es mas culpable que inocente y que al ser dejado en libertad si se demostrase esa inocencia igual habría pasado un tiempo no muy agradable en reclusión.

La justicia presente en nuestro país esta aun muy subdesarrollada, desde el cambio al sistema penal acusatorio en 2004 aún falta mucho mas por hacer para lograr una eficacia al 100% tanto instrumental como simbólica del sistema penal, aunque vamos adelante en ese proceso, es algo que tomara tiempo, por ejemplo, para asegurar esa “rehabilitación” ideal en las cárceles, se necesita más que una condena que lo exija, se necesita apoyo total del estado tanto económica como socialmente. Llegar a una justicia absoluta y perfecta es una utopía, ya que las verdades absolutas y correctas no existen  y siempre habrá un margen de error, el objetivo del estado debe ser el de reducir ese margen de error al mínimo, porque claramente una condena errónea a un inocente o dar la libertad a un culpable es un problema muy frecuente en nuestro país y es algo que va en contra totalmente a cualquier proceso penal. Para la sociedad del común, la gente en las cárceles es toda mirada igual como criminal peligrosa y antisocial, sin embargo hay peores criminales en nuestras calles y gente inocente en las cárceles pagando por esos criminales, algo muy paradójico y totalmente inaceptable, pero de igual forma estamos en camino a una verdadera justicia, no una justicia de papel y palabras en un micrófono como en muchos casos es la actual.

Andres Felipe Tarazona T.                            201016122

__________________________________________________________

1. Iturralde, Manuel A. “Introducción.” Prisiones Y Castigo En Colombia: La Construcción De Un Orden Social Excluyente. 1-27. Print. Borrador Para Discusión.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s